lunes, octubre 30, 2006

Diario de un cercanías (o de cómo ir a trabajar en tren y no morir en el intento)



Capítulo 0 (cero). Introducción.


Trabajar fuera de tu ciudad es un palo, no nos engañemos. Levantarte un par de horitas antes, ducharte rápido e ir a buscar el tren. Sí, el tren. Sólo escuchar su nombre se me ponen los pelos como escarpias. Porque es una vergüenza el funcionamiento de los trenes de RENFE (Rogamos Empujen Nuestros Ferrocarriles Estropeados), o mejor dicho es una vergüenza como funciona la TENFE (Ten fe de que algún día llegarás pronto al trabajo). Porque no es normal, no es normal señores que sabiendo el movimiento de personas que hay a las 8 de la mañana hacia Barcelona esta compañía (por llamarles de alguna manera) ponga un tren de 3 vagones y un solo piso. Porque ese tren en la primera parada ya está a tope. Porque en la siguiente parada ya no cabe nadie. Ya no es un tren, es una lata de conservas. Sí, porque aunque el tren vaya lleno la gente se sube, claro que se sube, cuando llevas más de media hora esperando a que pase un tren y ya llegas tarde a trabajar te montas aunque sea en el techo, porque la excusa del tren cuela una vez, dos y hasta tres, pero a la cuarta el jefe ya no se lo cree. Pero si es verdad!!!!!!!!!.

Bueno el caso es que el ir a trabajar en tren es una odisea propia de los griegos. Y esto no tiene pinta de mejorar. Nunca ha funcionado bien y nunca lo hará. Por eso me he decidio a comentar los "pequeños" percances que puedan surgir en la rutina del tren que realiza el trayecto Castelldefels - Passeig de Gràcia (el trayecto que hago yo), para que almenos, desde un punto de vista de humor me pueda desahogar del sufrimiento que conlleva trabajar fuera de tu ciudad y tener que ir en tren.

2 comentarios:

Norma dijo...

Si si, vivir en el pueblo es una maravilla..jejejeje

Brad Adams dijo...

Creo q soy una persona afortunada en cuanto a el tiempo que tardo en ir a trabajar se refiere: Solo necesito 20minutos y mi bicicleta disponible!